Célebre discurso el dÃa de la graduación en el ITESM CCV, generación 1996-2000 por Manuel RuÃz
29 de Noviembre, 2000
Estimados graduados, honorables autoridades y benefactores del Instituto, distinguidos invitados, padres de familia, amigos y colegas.
Como es obvio, es un honor para mà dirigir estas palabras a este grupo especial de alumnos que hoy se gradúa de nuestra institución. Hoy me siento como el maestro Próspero del Ariel de José Enrique Rodó. Afortunadamente para Uds., seré mucho más breve que él.
La Misión del Tec es noble: “Formar personas comprometidas con el desarrollo de sus comunidades, en lo social, lo económico y lo polÃtico, y que sean competitivas internacionalmente en su área de especializaciónâ€?. Hoy celebramos el cumplimiento de esta Misión al certificar que Uds. han sido formados con las habilidades, actitudes y valores necesarios para emprender este compromiso, lo cual nos llena de alegrÃa.
Muchos expertos concuerdan en que vivimos tiempos singularmente especiales. En materia económica, se estima que experimentamos la más grande transformación en la historia de la humanidad, el llamado meta-capitalismo, que traerá crecimiento y prosperidad sin precedentes. La tecnologÃa promete mejorar cada vez más nuestra calidad de vida con prodigiosos inventos de nanotecnologÃa, biogenética, comunicaciones, injertos cibernéticos, realidades virtuales, etc. En materia polÃtica, son cada vez más los paÃses que adoptan gobiernos democráticos y declinan muchas dictaduras. En materia social, se avanza en contra de la discriminación, la iniquidad y la injusticia.
México no es ajeno a estos cambios. El nacimiento de la vida democrática en nuestro paÃs es digno de júbilo. El progreso económico se cimienta. Muchas son las oportunidades y también los retos. Sin duda los problemas de nuestro paÃs son graves, pero tenemos la firme confianza de que Uds. pronto se unirán con entusiasmo y dedicación a los esfuerzos existentes para resolverlos.
Me voy permitir darles algunos consejos (algunos falsamente atribuidos a Kurt Vonnegut):
Usen protector solar. Los beneficios a largo plazo de su uso han sido probados cientÃficamente, mientras que el resto de mis consejos no tiene más base que mis experiencias.
Gocen el poder y belleza de su juventud.
Canten.
Bailen.
No se preocupen por el futuro. No le tengan miedo al cambio, ni a la complejidad. De vez en cuando hagan algo que normalmente les da miedo. No es malo equivocarse, es fatal no intentar.
No se sientan culpables si no saben qué hacer con sus vidas. Tienen todo lo necesario para tener éxito. No lo limiten a cosas materiales, también necesitamos construir el meta-humanismo.
Honren a sus padres y a su familia. Amen a su patria. Sean felices y hagan el bien. Cuiden el medio ambiente. Participen en el gobierno de su ciudad, de su Estado y de su paÃs.
Tomen un momento para recordar ahora los momentos que compartimos durante su educación. Recuerden las inscripciones, los exámenes, tesorerÃa, los intercampus, las obras de teatro, los partidos de basket y de futbol, la sonrisa de Don Lázaro, los regaños de Gloria, conversar con Pech y con Armando, las réplicas de Learning Space, la primera vez que tuvieron que dormir en el Laboratorio de Redes, la comida de la cafeterÃa, su proyecto de Emprendedores, los congresos, a sus compañeros, y una que otra fiesta. Y cuando en el futuro sientan nostalgia por los años que pasaron en este campus, no duden en regresar a visitarnos.
Más que nada, no dejen de aprender.
En Uds. se plasma la trascendencia del trabajo del personal del Instituto. Por eso es que hoy nos da placer felicitarlos en este evento tan importante en sus vidas (y en las nuestras). Estamos muy orgullosos de Uds. Les deseamos vidas largas y prósperas. Felicidades.